Como jugadores de videojuegos curtidos en mil batallas en los 80, no podemos dejar de ser unos auténticos nostálgicos, y cuando miramos el panorama del videojuego actual e incluso futuro con las flamantes Xbox One, PS4 y Wii U, nos damos cuenta de que hay un género que se va perdiendo, aunque si es verdad que Nintendo sigue dándole más apoyo que nadie acompañado siempre de una gran calidad.

Ese género no es otro que el de las plataformas, un género por antonomasia varias generaciones atrás, que eran sinónimo de diversión, variedad de escenarios, de situaciones, de personajes y sobre todo con una alegría especial que permitían ser jugados y disfrutados por un amplísimo abanico de público.

Juegos de Plataformas - Mario Bros

El planteamiento de estos juegos, como su nombre indica, era como base, el saltar por diversas plataformas, a la vez que eliminábamos enemigos, mayormente saltando también sobre ellos, durante una serie de fases, que por norma general iban acompañadas de diferentes mundos donde se situaba la acción y cada uno e estos mundos finalizaba con un monstruo de fin de fase, en lo general tan grandes como divertidos en su planteamiento, que habitaban también, como normal general en multitud de ocasiones en una fortaleza o castillo.

Por norma general, cuando pensamos en este género, el primero que se nos viene a la cabeza es Mario y sus vertientes Super Mario Bros, pero los orígenes del género se transportan también a otros juegos clásicos como podían ser Phantomas o The Covenant en ordenadores Spectrum. Pero si es cierto, que si no entramos en detalles tan clásicos, el verdadero “boom” de este más que divertido género comienza a partir de las consolas 8 bits, como Master System y Nintendo Nes.

En la consola de Sega pudimos disfrutar de lo lindo de juegos como Alex Kidd in Miracle World, Asterix, Land of Illusion o Psycho Fox. En Nintendo Nes, además de los clásicos Super Mario Bros 1,2 y 3, también hubo joyas intemporales como Ufouria, Panic Restaurant, Metroid o toda la saga Megaman. En 16 bits siguió la batalla, una vez más entre Sega y Nintendo con otro aluvión de juegos de primerísimo nivel, que continuaban muchos de los éxitos de sus hermanas pequeñas pero también con algunas novedosas incorporaciones.

Sonic - Juegos de Plataformas

En Sega Mega Drive, el erizo Sonic mostró todo su potencial y oda al divertimento, con Sonic 1,2 y 3, como mayores éxitos, pero otros juegos como los juegos Disney (Aladdin, El Rey León), Rocket Night Adventures, Ristar, Another World o Castlevania Bloodlines, plantaron cara, para nuestro gozo y deleite, a las obras maestras de Super Nintendo 16 bits como Super Mario World, Yoshi´s Island, la inconmensurable trilogía Donkey Kong Country de los británicos Rare, Super Metroid, Whirlo, Bubsy, Kirby o Megaman X.

A partir de aquí, y sobre todo con las nuevas consolas con poder 3D, como GameCube, Dreamcast y las ya más avanzadas Sony Playstation o Xbox, el género de los plataformas clásicos en 2D se fue perdiendo a favor de un nuevo estilo, las plataformas 3D, que ya no serían tan sencillas en lo general pero también proporcionando grandes éxitos que aún disfrutamos hoy en día.
Muchos fueron los grandes plataformas en 3D, pero por poner unos ejemplos destacar entre ellos la saga Crash Bandicoot, Spyro the Dragon, Jack & Daxter, el mágico Oddworld abe’s oddysee, Castlevania Symphony of the Night o Medievil. También las máquinas arcades disfrutaron de grandes plataformas, casi todos conversionados a consolas domésticas, como Hammerin Harry, Ghost´n Goblins, Blue´s Journey o Magician Lord entre tantos muchos.

Rayman Origins - Juegos de Plataformas
Hoy en día el género se traduce, salvo pequeñas excepciones como el genial Rayman Origins en todas las plataformas de nueva generación o incluso Portal de Valve aunque sea difícil de cuadrar en un género concreto, en juegos destinados para los sistemas de descarga, como juegos de base independiente o producciones de bajo coste cuyo valor reside en la originalidad. De aquí salen obras maestras y auténticas obras de arte como Braid, Limbo o Super Meat Boy que son el último oasis donde los plataformeros de toda la vida sofocamos nuestros saltarines deseos.

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